Comprobando tu acceso…
Historia clínica para terapia con péptidos
Registra a tus pacientes, carga sus exámenes en PDF o foto y sigue su evolución en gráficas. El asistente lee, cruza y redacta borradores; tú decides.
Incluido con la Academia, y para distribuidores, influencers y clientes de nivel Gold.
Solo tú ves a tus pacientes. Cada acceso queda registrado.
Nuevo paciente
Cambia cómo se interpretan los exámenes. No lleva ni un minuto y evita errores.
La altitud importa de verdad: sin ella, un quiteño sano sale «con la hemoglobina alta» en todos los controles.
Pega el resultado del laboratorio y el asistente llena los campos. Después lo revisas tú.
El nombre, la cédula y el teléfono del paciente se borran antes de enviarlo. Solo viajan los valores.
Escribe los miligramos del vial, el agua y la dosis inicial y aquí sale la concentración y las unidades U-100.
Se guarda tramo a tramo, no como un párrafo: así se puede imprimir en una tabla y releer dentro de seis meses.
Es lo que contesta la pregunta que se hace cualquiera al releer esto dentro de seis meses, incluido tú.
Es lo que sale en su hoja. Escríbelo como se lo dirías a él, no como se lo dirías a un colega.
¿Quieres comprobar la cuenta a mano? Abre la calculadora de protocolos.
Densitometrías, ecografías, tomografías, resonancias, electrocardiogramas, endoscopias y biopsias. Ninguno es obligatorio — añade lo que tengas. Todos aceptan el informe escrito además de las cifras, porque en una resonancia lo que pesa es lo que escribió el radiólogo.
Sube la foto o el PDF ahí abajo y pulsa el botón: el asistente copia el informe tal como está escrito, sin resumirlo ni mejorarlo. Después lo revisas.
Súbelas todas de una vez. Fotos o PDF, los que sean. El asistente mira cada archivo y reconoce solo qué es —un laboratorio, una densitometría, una ecografía— y te lo deja clasificado. Tú revisas y guardas.
Elige dónde queda la imagen. Puede guardarse en el expediente del paciente aquí mismo, en tu propia nube, o no guardarse.
Google Drive y OneDrive son marcas de Google LLC y de Microsoft Corporation. Bio·Peptides no está asociado a ninguna: son sitios donde tú guardas tus archivos.
Lee la ficha del paciente y te devuelve un borrador. Nunca guarda nada solo: lo revisas, lo corriges y decides tú.
Cuanto más concreto, mejor sale. Si algo le importa más que el resto, dilo: eso ordena la propuesta.
Solo propone compuestos del catálogo del programa. Si el caso pidiera algo que no está, te lo dice en vez de acercarse con otra cosa y callárselo.
Los datos del paciente viajan sin nombre, sin cédula, sin correo y sin fecha de nacimiento: solo edad, sexo y valores.
A ti te llega con las iniciales en el asunto. Al paciente le llega a su correo, con copia a ti.
Se calculan de su historia. Descarga el archivo y tu calendario lo absorbe: Google, Apple, Outlook, el que uses.
En tu calendario aparecen con las iniciales del paciente, nunca con su nombre.
Cada consulta y cada cambio queda anotado. Es tu respaldo ante cualquier reclamo sobre el manejo de datos.
| Cuándo | Acción | Paciente | Detalle |
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PANEL MÉDICO